Caminamos por el brillante disco del Hejaz. Nuestra caravana es un estilete que avanza traqueteando por un surco — una marcación de brújula, un meridiano imaginario — cantando.
Awad and Seema dance with dawn shadows near Wadi Dabd.
Paul Salopek
¿Habrán cantado también los primeros humanos, que pasaron por aquí entre 60 000 y 100 000 años atrás, mientras caminaban?
Bruce Chatwin, el cronista británico de viajes, creía que los primeros humanos cantaban mientras avanzaban por la Tierra. Basándose en el trabajo de los etnólogos, citó el caso de los nativos australianos. Esos cazadores-recolectores memorizan canciones épicas heredadas del Tiempo del Sueño — la era de la creación — y son, de hecho, mapas musicales de su universo. Las letras de las canciones identifican hitos asociados con los viajes de ancestros totémicos, gigantes que vagaban por el continente australiano "cantando el nombre de todo lo que cruzaba su paso" — aves, animales, plantas, rocas, fuentes de agua — y así cantando el mundo a la existencia." Incluso las melodías de esos "versos cantados" reflejan el ascenso y la caída de la topografía. Aprender a cantarlos es considerado una herramienta espiritual y práctica de supervivencia, un rito de paso.
Hoy en día, habiéndonos instalado en granjas, pueblos y ciudades — habiendo encajonado nuestro horizonte con ladrillo y pladur, con agujas radiales de reloj, con callejuelas llamadas "empleos"— el impulso humano por cantar ha sido cooptado, como todo lo demás, por especialistas: en este caso, por artistas, entretenedores, clérigos.
Afuera caminando, sin embargo, no hay profesionales. Hacemos lo que nos nace de manera natural.
Ali al Harbi, el traductor, canta — tarareando melodías sibilantes y desafinadas conforme avanza trabajosamente bajo el imponente sol.
El camellero Awad Omran emite una poesía espontánea y apasionada a lomos de Seema, el camello:
Go, go everywhere. We walk the pilgrim roads and we make the far distance close. God please make things easy for us. We walk the pilgrim roads. We make the far distance close. God please make things easy for us. We are in the mood for good food. Saeed, Saeed, bring us barbequed fish. I croak out fragments of Mexican corridos.
Solamente en la noche, cuando nos encontramos inmovilizados por la fatiga, intercambiamos la música vocal de los nómades por el canturreo del mundo sedentario.
Holding back the void: Ali in his pup tent, Awad in his cradle net.
Paul Salopek
Awad presiona un botón en su teléfono móvil. Sintoniza empáticas estaciones de radio sudaneses y yemeníes. Los camellos gruñen en la oscuridad. La batería del teléfono disminuye. Y pronto, a nuestras espaldas en la arena aún tibia, nuestras solitarias canciones se encuentran con la respuesta de las estrellas.
Es un coro frío y azul. Suena como esto:
