Caminamos por el desierto del Thar de India.
Nuestros pies se hunden en arenas del color de cuero pulido. Buscamos sombra bajo la centinela de los árboles de khejri. Al anochecer nos tambaleamos agotados en Harasar. ¿Qué es Harasar? Un pueblo remoto: un puesto de casas de piedra lejos de cualquier ciudad. Ocho pavos reales descansan en fila sobre los ocho postes de electricidad del pueblo. Le preguntamos a un granjero que está cepillando un caballo dónde encontrar a Burbujas.
"Vayan a la fortaleza", dice apuntando.
La fortaleza Harasar tiene cinco, tal vez seiscientos años. Fue construido por los Rajputs, los antiguos señores feudales del Thar-los reyes guerreros de Rayastán. Los últimos rayos de sol doran la parte superior de las paredes altas y desmoronadas, que están rajadas para los mosquetes. Las vigas de la puerta principal están pulidas con suavidad por los vientos del oeste conocidos como loo y fijadas con clavos forjados a mano. Es el tipo de puerta colosal a través de la cual, guerreros montados alguna vez galoparon, deslizando khandas -cimitarras de doble filo. Cuando golpeamos, sin embargo, nos responde un hombre de mediana edad con aretes de botón. Su sonrisa está cansada del mundo. Sus patillas elegantes son grises. Sus pies se acomodan sobre zapatillas gastadas con cojines plateados. Tiene el esqueleto de un atleta que suavemente se ha degradado. Él es Burbujas.
¿Deseas una bebida? - Pregunta Burbujas, y enseguida está claro que no ser refiere a agua.
Padmaram Sharam Jat, 90, the oldest man in Harasar, recalls the days of feudal rule by Rajput nobility.
Arati Kumar Rao
Burbujas -Kanwar Visvajit Singh- es un miembro de la antigua aristrocracia Rajput. Él es muy conocido en la región. El fuerte de Harasar es el hogar de su familia.
El abuelo de Burbujas, Rao Bahadur Thakur Joraj Singh, fue el último ministro del ejército de los maharajáes del Reino de Bikaner. Burbujas adquirió su sobrenombre de otro familiar, el último maharaja de Jaipur, un jugador temperamental de polo que fue bautizado así por sus compañeros cadetes en Sandhurst, una acedemia militar británica. Esto fue hace mucho tiempo. Ese mundo antiguo ya no existe, barrido como polvo dentro de una tormenta del desierto, desapareció junto con la Raj colonial. Los 565 estados principescos de la India perdieron su autonomía poco después de la independencia. Indira Gandhi martilló el último clavo en sus ataúdes luego de quitarles sus banderas y estipendios reales en 1971. A la edad de 47 años, Burbujas no llora por nada de esto. Él es muy jóven. En cambio, es un caballero completamente moderno con un cierto encanto pícaro: una oveja negra de la familia. Él decepcionó a su severo padre al ingresar a los comercios, abriendo un restaurante y un hotel en Bikaner, y luego despilfarró sus ahorros juveniles en supermodelos en discotecas europeas.
En persona -asegura afectuosamente- Kate Moss no se ve igual que en sus fotografías.
Padmaram Sharam Jat, 90, the oldest man in Harasar, recalls the days of feudal rule by Rajput nobility.
Arati Kumar Rao
Burbujas -Kanwar Visvajit Singh- es un miembro de la antigua aristrocracia Rajput. Él es muy conocido en la región. El fuerte de Harasar es el hogar de su familia.
El abuelo de Burbujas, Rao Bahadur Thakur Joraj Singh, fue el último ministro del ejército de los maharajáes del Reino de Bikaner. Burbujas adquirió su sobrenombre de otro familiar, el último maharaja de Jaipur, un jugador temperamental de polo que fue bautizado así por sus compañeros cadetes en Sandhurst, una acedemia militar británica. Esto fue hace mucho tiempo. Ese mundo antiguo ya no existe, barrido como polvo dentro de una tormenta del desierto, desapareció junto con la Raj colonial. Los 565 estados principescos de la India perdieron su autonomía poco después de la independencia. Indira Gandhi martilló el último clavo en sus ataúdes luego de quitarles sus banderas y estipendios reales en 1971. A la edad de 47 años, Burbujas no llora por nada de esto. Él es muy jóven. En cambio, es un caballero completamente moderno con un cierto encanto pícaro: una oveja negra de la familia. Él decepcionó a su severo padre al ingresar a los comercios, abriendo un restaurante y un hotel en Bikaner, y luego despilfarró sus ahorros juveniles en supermodelos en discotecas europeas.
En persona -asegura afectuosamente- Kate Moss no se ve igual que en sus fotografías.
Kanwar Vishvajit Singh, also known as Bubbles, at home in the fortress.
Paul Salopek
En la fotaleza Harasar pasamos unos días recuperándonos del calor.
Al amanecer, desayunamos al aire libre huevos y tostadas en el gran patio de la fortaleza. Hay un gran danés llamado Boris, que absorbe todo el oxígeno de una habitación con sus jadeos. Hay una beagle llamada Shakira. El salón está decorado con sillas de camello centenarias y una nueva bandera del Reino Unido. Su nevera enfría latas de tónica para ginebra. Las fotos en sepia de la realeza bigotuda, en pantalones de equitación, miran desde los gruesos muros.
Burbujas es el gobernante titular de la aldea de Harasar. Lleva a la ligera este papel ceremonial. Él dona en las bodas. Los agricultores locales lo consultan para obtener asesoramiento sobre subvenciones de vivienda del gobierno. Él es modesto. No te dirá que una vez salvó a la ciudad de Bikaner de la destrucción al correr valientemente a través de un convoy militar estancado cargado con toneladas de explosivos, y alejando a cada camión de un incendio en expansión. (La historia de su fama) En cambio, habla de la vida de las aves locales. Como la antigua nobleza de todas partes, está convirtiendo su castillo en un hotel boutique.
Al hombre que construyó la fortaleza, asaltantes musulmanes le cortaron la cabeza - dice burlándose de sí mismo contra sus antepasados. -Dicen que su cuerpo se quedó en el caballo y continuó luchando.
Incluso tomando en cuenta los estándares jerárquicos de la vida india, los Rajputs marciales, que gobernaron el norte de la India desde alrededor de 800 a.C., estaban obsesionados fanáticamente con los detalles de la clase, la cría y la pureza de grupo. Practicaban una forma de sati, donde se esperaba que las esposas y concubinas de los reyes se suicidaran en masa en habitaciones inflamables en lugar de ser capturadas por invasores.
Bubbles's grandfather, Rao Bahadur Thakur Jeoraj Singh (center), with Queen Elizabeth II on her visit to Rajasthan in 1961.
Paul Salopek
Los rajputs se clasificaron en tres divisiones hereditarias (vansh), debajo de las cuales se bifurcaba un matorral de ramas más pequeñas (shakh), incluso ramitas de clan más pequeñas (khamp) y pequeñas puntas de ramitas familiares (nak). Todo fue muy complicado. Las casas reales lucharon sin cesar sobre quiénes ocupaban un puesto más alto o más bajo, o incluso si un clan u otro era genuinamente Rajput. (Algunos Rajputs hindúes se convirtieron al Islam durante el reinado de los Moghuls). Esta es una de las razones por las que nunca hubo un imperio Rajput grande y unificado en la India. También es la razón por la que los Rajputs se adaptaron tan bien a los británicos que más tarde los colonizaron: señores y barones con anteojos de clase que dirigían la Compañía Británica de las Indias Orientales vieron a los príncipes del norte de la India como caballeros ingleses medievales con turbantes. Algunos Rajputs ocuparon con orgullo altos cargos en el ejército colonial. Tomaron apodos que parecían arrancados de las novelas de Evelyn Waugh. Un Rajput escondido reencarnado de, digamos, el siglo XIX, probablemente se sentiría como en casa hoy en el rígido sistema de castas de celebridades de Hollywood.
Existe una idea errónea de que todas estas fortalezas fueron construidas para explotar a la gente, para hacer que trabajen para nosotros- dice Ranveer Rathor, un amigo rajput que visita a Burbujas. -Pero en esa época las cosas eran diferentes. No había gobierno. Nosotros nos encargábamos de las personas y ellas de nosotros.
Burbujas convoca al hombre más anciano que vive en Harasar, quien recordaría los tiempos feudales.
Los aretes de oro brillan en lóbulos de la oreja, grandes y flojos, de Padmaram Sharam Jat. El anciano de nariz aguileña cree tener alrededor de 90 años. No había puesto un pie en el interior de la fortaleza hasta hace cuatro años, cuando Burbujas comenzó las renovaciones. "Le dábamos una cuarta parte de nuestra cosecha al señor", susurra con fuerza, ensordecido por la edad. "El señor nos devolvía la mantequilla, la halva y el trigo tostado en días especiales".
Bubbles (blue shirt) peruses old family documents.
Paul Salopek
Ambos hombres bromean. Burbujas muestra libros de contabilidad descoloridos. Los descubrió dentro de troncos oxidados durante la construcción reciente. En un escrito en forma de patas de araña se lista cada préstamo y transacción con plebeyos: "Katu Manu Kumar: debe 18 rupias 61 annas", dice una entrada de 1868. Burbujas le toma el pelo al viejo. Él dice que está buscando deudas pendientes. El anciano sonríe.
¿Cuántos años tiene esta recreación? En la India, tiene 5,000 ó 6,000 años. Tan viejo como la casta. En muy pocos lugares más allá, es aún más viejo.
Los pavos reales graznan antes del amanecer sobre las antiguas almenas del fuerte Harasar.
Afuera, en el apacible pueblo, una tienda de la esquina vende botellas frías de Pepsi. Más allá de los caminos de la aldea, los nómadas de Banwaria divagan en carretas tiradas por camellos. Vimos a uno de sus campamentos caminando: vagabundos andrajosos clasificados por el Imperio Británico como una Tribu Criminal. Las personas más pobres y más libres de Thar estaban de pie mientras el fuego de su cocinero se balanceaba con la brisa caliente. Nos vieron pasar. No saludaron.
