Por casi siete años he estado caminando con migrantes.
En el invierno del año 2013 partí de un antiguo sitio fósil del Homo sapiens llamado Herto Bouri, en el norte de Etiopía, y comencé a recorrer a pie el viaje definitorio de la humanidad: nuestra primera colonización de la Tierra durante la Edad de Piedra.
Mi extensa caminata se enfoca en contar historias. Reporto lo que veo desde mi perspectiva de caminante a lo largo de los caminos de nuestro original descubrimiento del planeta. Desde el principio, supe que mi ruta sería incierta. Los antropólogos han sugerido que nuestra especie emigró por primera vez de África hace 600 siglos y eventualmente vagó, más o menos sin rumbo, hacia la punta de América del Sur, el último borde desconocido de los continentes y la línea de meta de mi propio viaje. Solíamos ser cazadores y recolectores ambulantes. Nos faltaba la escritura, la rueda, los animales domésticos y la agricultura. Avanzando por playas vacías, probamos los mariscos. Nos orientábamos a partir de las grullas migratorias que trazaban direcciones en el cielo. Los destinos aún no se habían inventado. He seguido las huellas de esos aventureros olvidados por más de 10.000 millas hasta ahora. Hoy estoy atravesando la India.
Nuestras hogareñas vidas modernas han cambiado casi sin posibilidad de reconocimiento desde esa época dorada de libre exploración.
¿O no?
Lee la historia completa en la publicación de agosto de 2019 de National Geographic.
