Durante los últimos 2.116 días, he estado caminando por el mundo siguiendo la ruta de los primeros seres humanos que se dispersaron fuera de África durante la Edad de Piedra.
Mi larga caminata, llamada Caminata Fuera del Edén, cubrirá cerca de 22.000 millas hasta el extremo sur de Sudamérica, el último horizonte continental alcanzado por nuestros antepasados errantes. La caminata es un experimento continuo en "periodismo lento". Recopilo historias acerca de las personas comunes que conozco a lo largo del camino. A veces utilizo conocimientos de historia profunda para ayudar a explicar los sucesos actuales que atravieso, desde las guerras hasta las innovaciones tecnológicas y el cambio climático. Y también me detengo para grabar lo que yo llamo "hitos", puntos narrativos de referencia espaciados exactamente por una distancia de cien millas, medidas a vuelo de pájaro con un dispositivo GPS de bolsillo. Allí, abordo a la primera persona con la que me encuentro y le hago las mismas tres preguntas sobre identidad: ¿Quién eres? ¿De dónde eres? ¿A dónde vas?
Mi hito más reciente, el número 59, se registró en una aldea remota en Rajasthan, India, donde una joven agricultora, Sushila Bairuwa, me dio a beber agua de pozo, me hizo sitio en una hamaca ubicada a los pies de un árbol y se puso de cuclillas en el barro para quedar notoriamente más baja en estatura que su anciana suegra. Cuando le pedí tomar una foto más, me dijo "no". Una pequeña muestra de asertividad que me encantó.
Durante el transcurso de mi viaje de 9.500 millas hasta ahora, otros hitos han capturado encuentros con pastores cantores de camellos en Djibouti, refugiados sirios acampados en Jordania, una matriarca kurda en Turquía e incluso un policía que me detuvo en un camino de montaña en Pakistán. Todas estas reuniones extrañas, rígidas en la distancia pero tan aleatorias como cualquier encuentro en la acera, se han volcado en un mapa interactivo diseñado por la empresa de cartografía digital Esri, uno de los socios de mi proyecto.
Photographs by Paul Salopek
¿Cómo responde la gente a mis entrevistas de los hitos?
La mayoría se toma las preguntas literalmente. Vienen de casa, dicen y se encogen de hombros. Van a su granja o a la escuela. Me gustan estas respuestas insustanciales. La mayor parte de la vida, así como la mayor parte de las noticias, es tremendamente local. De vez en cuando, un poco de metafísica se ve involucrada. Un carpintero llamado Babu Lal Sharma, de 60 años, me dijo hace 500 millas en el centro de la India: "A medida que envejezco, sólo hay un lugar donde ir —a Dios".
Muy a menudo, no hay respuestas en absoluto: si la primera persona con la que me encuentro en un hito es una mujer, y si ella retrocede con timidez o temor, registro su silencio como un indicador de las divisiones de género que todavía perduran en nuestro mundo.
Y respecto del policía pakistaní, él venía de una dura ciudad fronteriza llamada Chelas. Cuando le pregunté dónde iba, respondió lacónicamente: "Contigo, a Chelas".
Cuando nuestros acestros salieron de África y comenzaron a explorar la Tierra hace unos 60.000 - 120.000 años, no había muchas personas con quienes conversar. Los científicos creen que los grupos pioneros de exploradores de los cuales descienden todas las personas que no son africanas probablemente abarcaron unos pocos miles de individuos. Sin duda, los hitos de los caminantes originales fueron solitarios o protagonizados por parientes no humanos, como los neandertales o los denisovanos.
Eventualmente, registraré unos doscientos o trescientos hitos a lo largo de mi viaje de una década.
Camino hacia estos puntos de referencia humanos todo el tiempo y me encuentro con personas desconocidas cada 100 millas por simple casualidad. Cada persona entrevistada será distinta a mí. Quizás hablará un idioma diferente, quizás lleve un cosmos diferente dentro de su cabeza y seguramente tendrá sus propias preguntas: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Estas interacciones serán casi siempre amigables. Y en nuestros tiempos de renovada tribalización, eso me anima a seguir adelante.
Nota del editor: Explora el mapa de hitos aquí. Es probable que el contenido no refleje la actual política de mapas de National Geographic.
Photographs by Paul Salopek
¿Cómo responde la gente a mis entrevistas de los hitos?
La mayoría se toma las preguntas literalmente. Vienen de casa, dicen y se encogen de hombros. Van a su granja o a la escuela. Me gustan estas respuestas insustanciales. La mayor parte de la vida, así como la mayor parte de las noticias, es tremendamente local. De vez en cuando, un poco de metafísica se ve involucrada. Un carpintero llamado Babu Lal Sharma, de 60 años, me dijo hace 500 millas en el centro de la India: "A medida que envejezco, sólo hay un lugar donde ir —a Dios".
Muy a menudo, no hay respuestas en absoluto: si la primera persona con la que me encuentro en un hito es una mujer, y si ella retrocede con timidez o temor, registro su silencio como un indicador de las divisiones de género que todavía perduran en nuestro mundo.
Y respecto del policía pakistaní, él venía de una dura ciudad fronteriza llamada Chelas. Cuando le pregunté dónde iba, respondió lacónicamente: "Contigo, a Chelas".
Cuando nuestros acestros salieron de África y comenzaron a explorar la Tierra hace unos 60.000 - 120.000 años, no había muchas personas con quienes conversar. Los científicos creen que los grupos pioneros de exploradores de los cuales descienden todas las personas que no son africanas probablemente abarcaron unos pocos miles de individuos. Sin duda, los hitos de los caminantes originales fueron solitarios o protagonizados por parientes no humanos, como los neandertales o los denisovanos.
Eventualmente, registraré unos doscientos o trescientos hitos a lo largo de mi viaje de una década.
Camino hacia estos puntos de referencia humanos todo el tiempo y me encuentro con personas desconocidas cada 100 millas por simple casualidad. Cada persona entrevistada será distinta a mí. Quizás hablará un idioma diferente, quizás lleve un cosmos diferente dentro de su cabeza y seguramente tendrá sus propias preguntas: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Estas interacciones serán casi siempre amigables. Y en nuestros tiempos de renovada tribalización, eso me anima a seguir adelante.
Nota del editor: Explora el mapa de hitos aquí. Es probable que el contenido no refleje la actual política de mapas de National Geographic.
