Voy a estar caminando por el mundo durante los próximos seis o siete años.
Esta excursión intercontinental, a la que llamo Out of the Eden Walk ("Fuera del camino de Edén"), es un proyecto que narra una historia y que pretende recobrar las pisadas de los primeros humanos anatómicamente modernos que emigraron desde África allá durante la Edad de Piedra.
Voy arrastrándome hacia Tierra del Fuego, el último recoveco continental que se resistió a que lo colonizáramos. Por el camino, mientras, voy escribiendo historias y grabando imágenes de las personas que conozco.
Un pequeño placer de esta caminata de 33 000 kilómetros es que, tan tranquilamente, le puedes decir a un propietario de una cafetería de, pongamos, Asia central, que acabas de pasearte por Etiopía.
Tras la incredulidad, el asombro y la hilaridad se me viene la típica pregunta monótona a la cabeza: "¿Estás loco?"
Lee la historia completa aquí.
